Android es
el sistema operativo móvil más usado en el mundo, pues tiene una cuota de
mercado del 78%, contra un 18.3% de IOS de Apple, que es su perseguidor más
cercano, lo que convierte a Android en el principal blanco de los creadores de aplicaciones maliciosas.
Las aplicaciones maliciosas,
son aplicaciones (valga la redundancia) que realizan acciones no permitidas en
nuestros equipos, como suscribirnos a servicios de mensajería Premium, mostrarnos publicidad excesiva, entre
otras acciones que terminan perjudicando principalmente nuestro bolsillo.
